El estigma de la enfermedad es una barrera para los latinos que buscan ayudaMenos de uno en once latinos con trastornos mentales recibe tratamiento.Por Jennie Rodriguez de The Record, 1 de marzo de 2008María Aceves se describe como "una de esas locas". Cuando esta madre soltera de 52 años de edad, que ha tenido esquizofrenia desde hace 17 años, no toma sus medicamentos, sus dos hijos mayores la ven deslizarse a su mundo desesperado de fantasía. "Me doblega el miedo. Quiero llorar. Quiero salir corriendo. No sé qué hacer", dice Aceves, describiendo sus síntomas. Hay tres Marías dentro de su cabeza. "Está la María que habla. Ésa es la que soy", explica en español. "Hay otra María en mi mente. Ésa me dice lo que tengo que hacer. Y después hay otra que se ríe y burla de mí. "Las dos Marías a veces son más fuertes que yo". Aceves es uno de 2 millones de norteamericanos adultos que se estima que están sufriendo de esquizofrenia, según la Alianza Nacional para los Enfermos Mentales (NAMI). Las enfermedades mentales se pueden tratar, pero en las familias Latinas la negación hace que los familiares de los enfermos mentales muchas veces no traten de conseguir tratamiento para sus seres queridos, dice Rosalva Garduno, una educadora sobre enfermedades mentales del programa Familia a Familia de la filial San Joaquín de la Alianza Nacional para Enfermos Mentales. Además, los propios pacientes muchas veces no aceptan tener una enfermedad mental, dijo Garduno, complicando aún más el panorama. Menos de uno en 11 Latinos con enfermedades mentales recurre a especialistas de atención de la salud mental, mientras que menos de uno en cinco recurre a profesionales médicos en general, de acuerdo a la Alianza Nacional para los Enfermos Mentales. La Alianza descubrió en un estudio nacional de Latinos inmigrantes con trastornos mentales que menos de uno en 20 Latinos inmigrantes usa los servicios de especialistas en salud mental, mientras que menos de uno en 10 usa los servicios de profesionales de atención de la salud en general. Mucho de esto se puede atribuir a la falta de educación sobre enfermedades mentales, y el estigma que confieren en las familias Latinos, dijo Garduno, que da sus clases en español. Las familias tienden a atribuir sus síntomas de enfermedad mental a brujería, posesión por el demonio, drogadicción o alcoholismo. "Es más fácil creer en estas cosas que aceptar que un ser querido tiene una enfermedad mental", dijo Garduno. "Preferirían pensar que es algo que se va ir". Garduno dijo que muchos Latinos que sufren de enfermedades mentales recurren a las drogas o el alcohol como una forma de automedicación, pero que éstos no son los causantes de la enfermedad mental. Si no se las trata, las personas diagnosticadas con esquizofrenia pueden manifestar conducta peligrosa y lesionarse a sí mismas o a los demás. Aceves ha intentado suicidarse tres veces. En una instancia, una de las voces dentro de su cabeza le ordenó que cruce frente a un bus. "La voz me decía. 'Vamos, cruza. ... El bus no te hará daño'", recordó Aceves. Garduno comenzó a participar en el programa Familia a Familia de NAMI luego que su hijo fue diagnosticado con esquizofrenia hace aproximadamente dos años. "La gente me decía 'Su hijo debe estar en drogas'", dijo. "Cuantas veces deseé que fuera brujería o drogas en vez de resignarme a que fuera algo permanente". Las enfermedades mentales pueden ser hereditarias, pero también se pueden desencadenar por un evento traumático, dijo Garduno. En el caso de Aceves, sus síntomas empeoraron después de haber presenciado el asesinato de su hijo. Otro factor que complica los intentos familiares para obtener ayuda es la cantidad limitada de profesionales de salud mental que habla español o es Latino. Sólo el 1 por ciento de una muestra al azar de 596 psicólogos licenciados, miembros de la Asociación Psicológica Norteamericana y con prácticas clínicas activas, se identificaron como Latinos. Garduno observa esta necesidad también en el área de Stockton y ha iniciado un programa con NAMI para educar a familias que hablan español. "Tarde o temprano tendremos que aceptar que las enfermedades mentales son reales, y confrontarlas", dijo Garduno. Fuente: The Record Link: http://www.recordnet.com/apps/pbcs.dll/article?aid=/20080228/a_news/802280335/-1/a_life |